Antecedentes
- Nuestro restaurante o chiringuito, al igual que el resto de los locales existentes a pie de playa, corre el riesgo de desaparecer para adecuar el litoral a la polémica ley de costas de 1988.
- Ante la imposibilidad gubernamental de ejecutar la ley de modo genérico a lo largo de la costa española, se han derivado las actuaciones a las demarcaciones locales.
Esto ha provocado innumerables desigualdades. La negación sistemática de derechos bajo el amparo de un marco de negociaciones que se dilatan en el tiempo, durante el cual no se pueden acometer obras ni actualizar instalaciones, provoca el deterioro de las instalaciones.
Hemos tenido reuniones a petición nuestra con el Sr. Babío antes, y ahora con Rafael Eimil Lapenela (Jefes de la demarcación de Costas de Galicia) y lo único que hemos obtenido son mentiras acerca del futuro de los negocios.
Las visitas semanales de los vigilantes que durante años vienen a recordarnos que somos unos "okupas", fotografiando nuestros negocios en busca de irregularidades. Es como si la policía fotografiase todos los meses nuestra vivienda para comprobar que no incumplimos la ley. Costas jamás ha solicitado ni tiene intención de reunirse para clarificar su postura respecto a nuestros negocios familiares, obligándonos continuamente a costear abogados para poder ejercer nuestro trabajo con un mínimo de tranquilidad. Lo que se habla en estas reuniones poco se parece a lo que después aparece publicado en prensa, y lo que sale en la prensa nada tiene que ver con la realidad.
El Cabazo, antes casa Ardá, fue construido en 1942 y hasta 1999 permanecía, junto con los demás chiringuitos, fuera del actual y desigual deslinde de Costas. Deslinde que pueden ver en esta foto. Puede que sea legal, pero ya es casualidad que el actual deslinde incluya viviendas a menos de 60 metros del mar y en otras zonas se alargue a más de 150, entre los que estamos incluidos. También resulta curioso que los que nos encontramos en este caso no hayamos podido ser notificados según el B.O.E. del 11 de Junio del 2002 BOE núm. 139.
Pagamos las tasas y los impuestos como todo hijo de vecino, pero eso no nos da derecho a ejercer nuestra actividad con normalidad. Este año, además, el nuevo alcalde de Cabanas, Germán Castrillón ha dejado de cobrar las tasas correspondientes a los chiringuitos alegando en un pleno que se están realizando trámites con Costas. ¿? . Esto es al menos lo que contestó en el pleno del Ayuntamiento cuando fue preguntado.

