La realidad de la Ley de Costas:
Los municipios costeros han proyectado 3 millones de casas en los últimos 12 meses, 800.000 de ellos en Galicia.
Greenpeace denuncia que los ayuntamientos del litoral planean tres millones de viviendas
También se destaca de que se van a ampliar 17 puertos deportivos para dar cabida a 6.278 amarres, con los graves problemas de contaminación costera que conlleva
89 casos de corrupción urbanística investigados y 354 implicados (alcaldes, concejales, constructores, testaferros…) hasta el momento;
Informe sobre la situación del litoral español. Junio 2007. Descargar PDF
No es demagogia. Si la teoría de la Ley de Costas estuviera aplicada en la práctica no estaríamos hablando de esto ni de los chiringuitos que, en el caso de la playa de Cabanas, están ahí legítimamente mucho antes de la Ley de Costas y antes del actual deslinde aprobado en el año 2000.
La propia Ley dice como se ha de actuar en casos como el nuestro que es, concediendo una prórroga o pagando. Ambas soluciones van en contra los intereses del Estado. Es una contradicción, pero es así. En cuanto no se soluciona esto, porque la Ley no habla de fechas, estamos obligados a pedir permisos hasta para cambiar las mesas de ubicación. Permisos que nunca se conceden y siempre con la misma respuesta.
Mientras tantos algunos políticos y especuladores campan a sus anchas. Quisiera saber, además de los dos o tres ya conocidos, cuantos de ellos acaban con los huesos en la cárcel. Lo más probable es que acabe allí el que escribe esto.
Recibimos multas inmorales como esta por pintar a pesar del permiso municipal, siendo además el Ayuntamiento el arrendador:El TSXG ratifica una multa de Costas al dueño de un chiringuito de la playa a pesar del permiso municipal. ¿Por qué no han multado al Ayuntamiento?...Avisos de desalojo constantes y de devolución del terreno a su estado natural primitivo ¿?. El Cabazo, antes casa Ardá, ya estaba aquí en el año 1940, cuando el pinar era propiedad particular. Multas por doquier. Inspecciones constantes de los vigilantes para comprobar si quebrantamos alguna norma cuando reparamos el tejado por la caida de ramas de los pinos secos que ponen en riesgo también a los usuarios. Los desaires y menosprecios de la anterior alcaldesa (ella sí fue denunciada por prevaricación) y ahora el desconcierto absoluto propiciado por el actual alcalde.¿Pero acaso somos delincuentes?
Nos preguntamos que debemos interpretar ante la alarmante desigualdad en la aplicación de la Ley de Costas y de la actuación de los políticos locales en este país..

