Comienza en Tabaiba la polémica obra del edificio de un ex jefe de Costas
Bañistas y vecinos, indignados con el cierre de la playa, recuerdan que falta el nuevo deslinde
Fuente: Diariodeavisos.com
Los bañistas miran a dos obreros (izda.) trabajando en el risco. / da
E. HERNÁNDEZ/ V. PÉREZ
EL ROSARIO
Mientras la mitad de la Isla se mojaba y pasaba frío, ayer Tabaiba Baja disfrutaba de un sol que rajaba las piedras y callaos de su litoral; y el mar... como un plato. Un casi perfecto (el ruido de un taladro neumático taladraba el descanso) día de playa, pero sin playa; cerrada de 8.00 a 13.00 horas con el permiso de la Dirección General de Costas, para que la empresa de uno de sus ex jefes de servicio, Mariano González Becerra, pueda construir un edificio de 4 plantas sobre Playa del Moro.
Un plazo que, según explicó la Subdelegación y el propio promotor el 30 de junio, se alargará "dos o tres semanas", después de que en agosto pasado las protestas de los vecinos impidieran el comienzo de las obras y de que la Subdelegación del Gobierno no accediera a la pretensión de González Becerra que la Guardia Civil garantizara el inicio de las obras.
"Esto es una injusticia, nos echaron esta mañana de la playa, pero la injusticia más grande es la que hicieron a unos metros de aquí, en Cho Vito, tirándole las casas a los pobres y aquí los ricos sí pueden construir", reflexionó Reme, tomando el sol junto a su amiga Tina, sobre las rocas que limitan con la valla que impide el acceso; ahora, al lado de Pepa, otra bañista, y dos guardias de seguridad. "A primera hora vinieron ocho coches de guardias civiles a proteger la obra", para ellas otra de las paradojas entre Cho Vito y Tabaiba: "En un sitio nos echan para tirar casas;en el otro, para levantarlas".
No fueron los únicos a quienes vieron en la mañana de ayer: "Por aquí estuvo Mariano González Becerra", asegura Tina en referencia. Hasta 2005 fue jefe del Servicio de Gestión del Dominio Público, es decir, encargado de los deslindes en la provincia tinerfeña, y en alguna ocasión llegó a ser jefe accidental de la Demarcación de Costas. A mediados de 2006, Deo Volente Sur S.L. ("Si Dios quiere", en latín) empresa de González Becerra cuando todavía era funcionario, compró un solar situado en un rincón que pertenece al 2% del litoral de la provincia que todavía está pendiente del nuevo deslinde público marítimo terrestre al que obliga la Ley de Costas de 1988.
La Plataforma de El Rosario, que aglutina a los vecinos contrarios a este proyecto, ha llevado este asunto a la Fiscalía Anticorrupción, aunque también ha buscado otras vías para que no se urbanice el risco: que se inicie el expediente del nuevo deslinde de Tabaiba, con la esperanza de que la nueva línea demanial invalide el proyecto; o bien que la propia Dirección General de Costas compre el solar, Aseguran los portavoces de esta plataforma ciudadana que el actual jefe de Demarcación, Carlos González, les dijo en una reunión que el terreno reúne las condiciones para que la adquiera el Ministerio de Medio Ambiente, aunque la Subdelegación del Gobierno ha negado que esté interesada en comprar.
El edificio tiene todos los permisos oficiales:del Ayuntamiento, porque en el Plan General de Ordenación incluso le aumentó la edificabilidad a la parcela; del Gobierno canario, porque le permite jardines y piscina en servidumbre pública; y Costas, para el cierre temporal de la playa.
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Un solar de 3,3 millones de euros
Fue el propio promotor del edificio quien, en declaraciones públicas, advirtió en junio pasado de que pediría a la Administración una indemnización de 1 millón de euros si se le impedía llevar a cabo el proyecto. El solar lo compró Mariano González Becerra por casi 600.000 euros, más la entrega de uno de los pisos valorados en 300.000- al anterior dueño, Fernando Coello, al que el Gobierno canario le concedió el permiso de construcción, pero nunca recibió el de Costas para el cierre de la playa, según ha afirmado la Plataforma de El Rosario. Ahora, el valor de la parcela se ha multiplicado, gracias también al Plan General de El Rosario -en vigor desde noviembre de 2007 pero que se venía tramitando desde años anteriores-, documento en el que el Ayuntamiento aumentó un 40% la edificabilidad del solar. La parcela está además gravada desde septiembre de 2006 con una hipoteca de 2.124.755 euros a favor de CajaCanarias, "respondiendo la finca de un total de 3.346.531 euros" en caso de salir a subasta pública, según consta en una certificación del Registro de la Propiedad a la cual ha tenido acceso este periódico.

